GABI COCO, la niña que no se quedaba quieta.

DE CUANDO ENTREVISTÉ A GABI COCO, LA NIÑA QUE NO SE QUEDA QUIETA.




Ella es como uno de sus personajes. Tiene una mirada tierna, pero profunda. Se viste con falditas de flores, campera de jean con pines diversos, tiene el pelo corto y oscuro. Digo que es como unx de sus personajes porque, al igual que ellxs, tiene una apariencia naíf, adorable, pero basta hablar con ella cinco minutos para darte cuenta que detrás hay muchas capas. Hay ironía, oscuridad, humor, dulzura, todo junto. Es compleja, y divertida, histriónica y muy expresiva. Las veces que coincidí con ella en ferias pude notar que no se queda nunca quieta. Como uno de esos pájaros a los que es imposible hacerles una foto.


Me gustó cómo Lejana describió a sus personajes: “tienen un costado muy roto, extraño” y es cierto. Será por eso que nos identificamos tanto con ellxs. Porque ¿quién no tiene sus propias roturas? ¿Sus propias heridas aún abiertas? Por recomendación de mi primera entrevistada, hoy converso con Gabriela Valdés de Goyeneche, alias “Gabi Coco”.


Gabi es chilena pero vive en Buenos Aires hace ya cinco años. Dice que vino a Argentina justamente porque acá percibía la movida comiquera más interesante y activa que en Chile. Es diseñadora gráfica, dibujante y, como ella misma se definió, una “autora en proceso” y “hacedora de cómics”. Se mantiene activa en el ámbito de la historieta participando en ferias y festivales con sus hermosos fanzines. Dicta diversos talleres de dibujo y cómics y ha participado en varias antologías de historieta como Capisci, Las Fieras, Destrucción y Carboncito.


¿Me contás alguna anécdota temprana que tengas con respecto al dibujo?

Desde chica me gustaba eso de inventar personajes y desarrollar una historia, como proto historietas. Pero me acuerdo de la primer personaje que inventé. Fue como a los nueve años. Era como una niña que tenía un ojo gigante blanco y otro ojo chiquito, tenía dos colitas. Me hizo flashear y empecé a desarrollar un universo en torno a eso. Esa fue una de las primeras veces que comencé a tomar una consciencia más sólida de que podía crear personajes.


Creaste este personaje que me parece adorable e inquietante en partes iguales, al que llamaste Anfi. ¿Me contás un poco sobre él? ¿Cómo o por qué surge?

Anfi, al igual que otros de mis personajes, termina siendo donde confluyen distintas obsesiones mías, observaciones, sensaciones etc. O sea, no es que una sola idea me llevara a Anfi sino que fueron varias áreas distintas en mi vida que terminaron por generar este ser. Anfi nació cuando yo estaba con mi abuela (q.e.p.d). Ella tenía una personalidad bastante particular. Está un poco inspirado en ella, como esa cosa irónica y sarcástica que tiene. Esa complejidad, una personalidad medio impredecible. Al mismo tiempo lo empecé a utilizar como para poder hablar de mis frustraciones hacia la humanidad, que vendrían a ser las consignas que hay en cada tira. Siempre Anfi está medio burlándose y encarando algo propiamente humano, que a unx le llega porque somos humanxs. Entonces por un lado es eso. En un principio para mí era como un personaje como capitalista, que no se cuestiona nada y que supuestamente siempre está cagado de risa, su ropa siempre dice “smile” “love”, todo lo que el sistema quiere que seamos. Pero poco a poco se ha ido transformando. Me he ido identificando yo misma con el personaje y en este momento ya no sé bien si es alguien que quiero que represente ese tipo de gente o si soy yo, o si por ahí somos todos. Es re profundo Anfi.


Como que de alguna manera indirecta he ido contando cosas de mí misma y de mi historia, y la historia de mis familiares, se podría decir. Directamente de mi abuela, mi mamá y yo. De hecho, los sapos y mi obsesión con los anfibios nacen también porque mi abuela, siempre ha sido una mujer muy mística, tenía en la casa siempre estatuitas de sapitos y ranas. ¿Viste que son de la buena suerte en Japón, y eso? Y claro, a ella le gustaban los sapos y las ranas y tenía esta cuota mística y por lo mismo a Anfi lo relaciono con ella. A la vez los anfibios vienen a ser el origen de las especies terrestres, y mi abuela vendría a ser mi propio origen. Así que, como que hoy en día Anfi simboliza un montón de cosas. Al mismo tiempo como personaje a mí me gusta ir desarrollándolo porque tiene una personalidad extraña y compleja y como autora me divierte generar escenas en las que pueda poco a poco ir desplegando esa personalidad. Lo he ido conociendo a través de las tiras, debo decirlo.


Viñeta de "Anfi"


Claro, me da la sensación de que es un poco como estamos todxs lxs humanxs últimamente lidiando con las cosas. A través del consumo de cosas materiales y suprimiendo emociones constantemente.

Claro, tal cual. El capitalismo nos evade.


Me hace pensar en cómo es que generamos personajes. Me pasa un poco similar a vos. Eso de que lo vas conociendo de a poco al personaje. Lo vas descubriendo. No es que ya sabés todo de él, sino que en cada una de las distintas situaciones en las que lo hacés interactuar, vas viendo cómo se desenvuelve.

¿Viste? Es re loco eso, lo hace un proceso súper vivo.


Y me encanta el hecho de que Anfi esté tan ligado a tu abuela. Te iba a preguntar de dónde venía esa obsesión hacia las ranas y los anfibios, y ahí está.

Algo muy característico de mi abuela es que ella a las emociones no las expresa. Hay algo con la expresión de las emociones en mi familia que siempre están como muy contenidas y explotan por otros lados. Mi mamá es de llorar, de gritar, pero si un día te acercas y le dices “Oye ma, sabes que te quiero”, no lo va a captar. Mi abuela tampoco.

Anfi tiene esa cosa, esa evasión de las emociones. Esa evasión de hablar del yo más vulnerable y sincero. Mi abuela en ese sentido era alguien muy complejo, con muchas caretas encima. De sonreírte y no saber qué mierda. Y cada tanto hasta con intenciones de herirte.


¿Cuáles son las temáticas que te gusta consumir como lectora de historietas?

Por un lado, yo leí mucho manga de adolescente. Actualmente estoy releyendo la saga de Akira, que sería como ciencia ficción, donde hay varios personajes y cada uno tiene su propia personalidad, donde se mezclan cosas de ciencia y universos distópicos. Está bueno. Y hace unos meses estuve leyendo también mangas de terror japonés, tipo Junji Ito o Suehiro Maruo, viendo lo bizarro y oscuro.


Y después por otro lado me gusta ver cosas que me lleven a reflexión, me gusta que haya suspenso, el misterio. Y también dentro de la historieta a veces leo cosas, en realidad, porque me llama la atención visualmente. Como lectora de historietas eso también es un punto que tomo en cuenta. Me interesa ver los dibujos, el despliegue visual, si hay experimentación. Por ejemplo, me leí un comic de María Medem que se llama Cénit , en el que una ve el despliegue de las páginas y tiene una paleta increíble, unos dibujos así bien simples con una temática medio surrealista. Me gusta ver cosas experimentales, que se salgan de las narrativas tradicionales.


¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?

Bueno, una cosa es la novela que voy super lento, pero bueno…es un proyecto. El otro proyecto es Anfi, que ahora me organicé para subir una tira semana por medio para poder avanzar también en mi novela, que ese es un proyecto de libro también. Y ahora mismo esto armando unos “Coco Kits” que incluye un nuevo fanzine que edité que se llama “Cuidado con el coco”, que recopila cómics que ya hice con ilustraciones y cómics de este año, incluye también unos stickers, estoy diseñando unos pines y unos prints. Así que ese sería el proyecto más a corto plazo. Esta semana debería tener listos los kits.

Novela gráfica en proceso



Si tuvieses que recomendar el trabajo de algún/a artista ¿Quién sería? ¿Por qué?

La persona que voy a recomendar es Camila Torre Notari. Primero porque la conozco a ella, desde hace unos cinco años y he visto su proceso, he visto cómo se ha vuelto cada vez más pro en la historieta. Me parece que es una persona que está super dedicada a la historieta y sabe un montón sobre ese tema. Me gusta justamente la estética que trabaja, porque tiene algo medio de cómic under gringo y al mismo tiempo algo muy de ella. Siento que se ha mantenido súper fiel a su estilo y lo ha ido desarrollando y mejorando. Al mismo tiempo siento que maneja muy bien los recursos gráficos, narra muy bien. Me gusta mucho como retrata lo cotidiano y la realidad, como los diálogos entre amigues. Tiene una fluidez y una naturalidad que está muy buena. También tiene su costado irreverente y gracioso. Me gusta su humor, el tono que tienen sus cómics.


¡Gracias Gabi Coco! Ojalá compartamos pronto alguna nueva feria post-pandemia.


Encontrá el trabajo de Gabi Coco en sus redes sociales:


FACEBOOK: https://www.facebook.com/gabicocodibujos/

INTAGRAM: https://www.instagram.com/gabicoco_/

Mi carrito